puertaquince

sábado, abril 08, 2006

esposas esposadas por esposos en la clavícula


Camino y veo que no es una, sino dos personas. Sigo caminando y levanto un poco la mirada y veo a dos personas más. Doy unos pasos más y doy vuelta cuando veo dos personas más.

Ya sea de la mano, de la cintura, del cuello, de un dedo o de los labios, caminan las parejas con el miedo de ser desesposados con la fragilidad de la mirada de un desconocido.

Se separan sólo para ir al baño, ya que si puderan ir juntos también lo harían.

Las parejas caminan esposadas con el miedo de ser desesposados por la fragilidad de un beso extranjero. Se pasean mostrando su conformidad de mutar de a dos, sacan pica a quien quiera mirar aquella escena de siameses del mundo tradicional, mientras escupo de impotencia de no saber si algún día me esposarán.